Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) se refiere a diversas dolencias pulmonares crónicas que limitan el flujo del aire en los pulmones.

Según datos de la OMS, la prevalencia de la EPOC en 2016 fue de 251 millones de casos. Se estima que murieron por esta causa cerca de 3,17 millones de personas en todo el mundo, lo cual representa un 5% de todas las muertes registradas ese año.  La mayoría de las muertes por EPOC se producen en países con bajos y medianos ingresos.

La EPOC es una enfermedad incurable que en algunos casos aparece como consecuencia del asma crónica. Sin embargo, su tratamiento puede aliviar los síntomas, mejorar la calidad de vida y reducir el riesgo de mortalidad.

 

Factores de riesgo

  1. Tabaquismo (fumadores activos y pasivos).
  2. La contaminación del aire de interiores (por ejemplo, la derivada de la utilización de combustibles sólidos en la cocina y la calefacción).
  3. La contaminación del aire exterior.
  4. La exposición a polvos y productos químicos (vapores, sustancias irritantes y gases).
  5. Las infecciones repetidas de las vías respiratorias inferiores en la infancia.

 

Síntomas

La EPOC es una enfermedad pulmonar progresiva de evolución lenta y generalmente se hace  evidente a partir de los 40 o los 50 años de edad, aunque no siempre se llega a diagnosticar y puede ser potencialmente mortal.

Los síntomas más comunes son una reducción persistente del flujo de aire que da sensación de "falta de aire", una excesiva expectoración con mucosidad y tos crónica. Sus síntomas empeoran gradualmente y la disnea, que al principio se asocia sólo al esfuerzo, con el tiempo aumenta hasta aparecer incluso en estado de reposo.  A menudo, también se utilizan los términos «bronquitis crónica» y «enfisema» para referirse a ella.

Los pacientes pueden sufrir exacerbaciones con episodios frecuentes y más intensos de disnea, tos y expectoración, pudiendo durar de días a semanas. Estos episodios pueden necesitar atención médica de urgencia, hospitalización e incluso en ocasiones pueden ser mortales.

 

Diagnóstico y tratamiento

La presencia de EPOC se sospecha en las personas que padecen los síntomas  anteriormente descritos y se confirma mediante una prueba denominada espirometría, que mide el volumen de una espiración efectuada con un máximo esfuerzo y la rapidez con que se espira el aire.

La EPOC no se cura. Sin embargo, el tratamiento farmacológico y la fisioterapia pueden aliviar los síntomas, mejorar la capacidad de ejercicio, la calidad de vida y reducir el riesgo de muerte.

El tratamiento más eficaz y menos costoso de la EPOC para los fumadores es, precisamente, dejar de fumar, ya que retrasa la evolución de la enfermedad y reduce la mortalidad. En algunos casos, el tratamiento con corticosteroides inhalados es también beneficioso.

 

Respuesta de la OMS

La lucha contra la EPOC forma parte de las actividades generales de prevención y control de las enfermedades no transmisibles que lleva a cabo la Organización Mundial de la Salud, cuyos objetivos son:

  1. Aumentar la sensibilización acerca de la epidemia mundial de enfermedades crónicas.
  2. Crear ambientes más saludables, sobre todo para las poblaciones pobres y desfavorecidas.
  3. Reducir los factores de riesgo comunes de las enfermedades no transmisibles, tales como el consumo de tabaco y la exposición al humo del tabaco como fumador pasivo, la contaminación de interiores y de exteriores, así como las dietas malsanas y la inactividad física.
  4. Prevenir las muertes prematuras y las discapacidades evitables relacionadas con las principales enfermedades no transmisibles.
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